Mitos sobre el silicón

MITOS SOBRE LOS IMPLANTES MAMARIOS Y LO QUE USTED DEBERIA SABER SOBRE EL SILICON

El propósito de esta sección es el de responder a preguntas típicas sobre los silicones. La información que encontrarás se basa en investigaciones y amplios conocimientos científicos que han sido recabados para ti.

Esta sección te proporcionará una visión general de lo que son los silicones, cómo se utilizan y por qué los profesionales de la medicina consideran que su uso es seguro y eficaz.

Esta sección no pretende complementar ni sustituir la información que se brinda en las etiquetas de los productos, ni reemplazar el consejo médico acerca de los riesgos y beneficios asociados con los productos médicos implantables. Si tu como paciente tienes cualquier pregunta, no dudes en consultar a tu médico.

I. Usos y aplicaciones del silicón.

¿Qué es el silicón?

El silicón constituye una familia de compuestos químicos que tienen muchas aplicaciones comunes. Usted probablemente utiliza a diario, sin siquiera darse cuenta, artículos que contienen silicones. Las cualidades especiales de los silicones los hacen idóneos para muchos artículos, desde implantes e instrumentos médicos hasta lociones para manos y lápices labiales. Incluso algunos de los alimentos que usted consume contienen silicones.

Los silicones se fabrican a partir del silicio, que se encuentra en forma natural en la arena, el cuarzo y las rocas. Después del oxígeno, el silicio es el elemento más abundante en la corteza terrestre y, como sucede con el oxígeno, tanto la vida animal como la vegetal dependen de él. Cuando se combina con oxígeno, carbono e hidrógeno, el silicio se transforma en silicón. Según la forma en que se distribuyan sus moléculas, el silicón puede fabricarse en una gran variedad de presentaciones, incluyendo polvos, gel, aceites y elastómeros.

¿Qué productos contienen silicón?

Todos los días, la mayoría de nosotros usamos silicones en alguna de sus formas. Debido a sus propiedades singulares, los silicones han sido ampliamente utilizados en productos de consumo durante casi 50 años. La siguiente tabla ilustra lo anterior:
PRODUCTOS DE CONSUMO CON SILICÓN

Usos y aplicaciones

Tipo de silicón
  • Bebidas y refrescos gaseosos.
  • Antiácidos.
  • Mezclas envasadas para preparar pasteles y budines.
  • Anticólicos para bebés.
Simeticona

¿Qué productos de arreglo e higiene personal contienen silicón?

Otra forma de silicón, la dimeticona, es muy común en productos de arreglo y salud personal, como son:

  • Lápices y brillos labiales.
  • Lociones para manos (hidratante protector).
  • Lociones bronceadoras y cremas de afeitar.
  • Repelentes contra insectos.
  • Lociones after-shave.
  • Desodorantes y shampoos.
  • Tintes y sprays para el cabello.
  • Sábanas, ropa, toallas faciales.
  • Repelente de agua en paraguas, impermeables y ceras.

¿Cómo se utiliza el silicón en medicina y salud?

Durante más de 50 años, los silicones también se han usado con fines médicos. Ningún otro material ha demostrado ser tan biocompatible, flexible, blando y fácil de esterilizar como el silicón. Los silicones resisten la descomposición química, incluso en condiciones adversas como sería en contacto con los ácidos gástricos. Por tal motivo, el silicón es el material más comúnmente empleado en productos y dispositivos médicos implantados en el cuerpo.

En medicina, el silicón es ampliamente utilizado para:

  • Cirugía plástica: Implantes faciales y mamarios, así como expansores tisulares.
  • Revestir el interior de las jeringas y frascos con medicamentos intravenosos.
  • Recubrir marcapasos y válvulas cardíacas.

Además, los elastómeros de silicón son el biomaterial de elección para una amplia gama de productos médicos, como son:

  • Chupones para niños
  • Anticonceptivos (Norplant)
  • Lentes de silicón, los cuales devuelven la vista a ojos cegados por cataratas.
  • Derivaciones de silicón para ayudar a pacientes que sufren glaucoma (alta presión en los ojos) o hidrocefalia (exceso de líquido en el cerebro).
  • Productos dentales

II. Los silicones y el cáncer de mama.

¿Es verdad que los silicones ocasionan cáncer de mama?

Los materiales de silicón han sido investigados exhaustivamente en estudio de laboratorio. Esos estudios demuestran que los materiales de silicón No Producen Cáncer en seres humanos. Los estudios mencionados son muy relevantes y constituyen una prueba clave acerca de la seguridad del producto. No obstante, son todavía más importantes los estudios clínicos que observan directamente la salud humana. En este caso, los más relevantes son los estudios realizados en mujeres que han tenido importantes mamarios durante varios años.

¿Qué tan seguros son los silicones?

Debido a que los silicones se usan tan ampliamente en la vida cotidiana y en medicina, es preciso un riguroso examen científico de todas las preguntas que surjan acerca de su seguridad. Recientemente, con toda la atención que los medios masivos de comunicación han dedicado a los implantes mamarios, las preguntas que se han planteado sobre los silicones se han centrado en dos enfermedades específicas: cáncer de mama y enfermedad autoinmune. ¿Puede el silicón causar alguna de estas enfermedades en seres humanos? De entre el millón o dos millones de mujeres que tienen implantes mamarios, se ha recopilado y se sigue recopilando una gran cantidad de información científica. No hay ninguna evidencia razonable que sugiera que el silicón ocasiona cualquier tipo de cáncer o enfermedad autoinmune.

¿Interfieren los silicones con las mamografías convencionales?

Aunque los estudios hayan demostrado que los implantes mamarios de silicón NO producen cáncer de mama, tanto las mujeres portadoras de implantes como sus médicos deberían tener en cuenta ciertas consideraciones mamográficas especiales. Debido a que los implantes interfieren con las mamografías convencionales, cuando se someta a una mamografía, usted y su médico deben informar a su radiólogo sobre la presencia de los implantes y solicitar mamografías diagnósticas (vistas múltiples). Debe acudir con un radiólogo que tenga experiencia con las técnicas de desplazamiento mamográfico habituales (técnica de Eklund), que permiten visualizar el tejido mamario alrededor de los implantes. Es muy importantes tomar estas precauciones para evitar cualquier retraso en el diagnóstico de pequeñas masas que puedan ser difíciles de ver con la mamografía convencional.

III. Acerca de los silicones y la enfermedad autoinmune.

El principal motivo por el cual el silicón se utiliza tan ampliamente con fines médicos es que se considera inerte y biocompatible en el cuerpo, esto es, que no produce reacciones adversas. A pesar de esta consideración médica, algunos informes recientes difundidos a través de los medios masivos de comunicación han sugerido que los implantes de silicón podrían causar enfermedades autoinmunes, también llamadas más específicamente trastornos del tejido conectivo o "enfermedades por adyuvantes". Los trastornos del tejido conectivo ocurren de por sí en la población general, y muchos se presentan con mayor frecuencia en mujeres, incluyendo artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y esclerosis sistémica (eclerodemia). Algunas mujeres con predisposición a los trastornos del tejido conectivo también recibirán implantes mamarios; ello no significa que los implantes hayan causado dichos trastornos.

¿Qué es una enfermedad autoinmune?

Enfermedad autoinmune es un termino genérico empleado para describir una situación en que el sistema inmunitario responde a la defensiva y ataca a sustancias que forman parte del propio cuerpo. Los trastornos del tejido conectivo son los diversos tipos de lesiones tisulares que pueden ocurrir como resultado de esa enfermedad. Esos problemas ocurren de por sí en la población en general.

¿Provocan los silicones la enfermedad autoinmune?

La idea de que el silicón puede provocar enfermedad autoinmune es tan solo una teoría. Datos estadísticos actuales, basados en estudios de mujeres que tienen implantes y mujeres que desarrollan enfermedad autoinmune, sugieren fuertemente que dicha teoría es errónea. Para que el silicón provocara lo que la teoría sugiere, tendría que hacer mucho más que simplemente disparar una respuesta inmunológica: también tendría que provocar que la respuesta inmunológica normal se volviera contra el propio organismo.

Las investigaciones demuestran que no hay pruebas de que el silicón provoque enfermedad autoinmune. Tres tipos de publicaciones médicas muestran los resultados de las investigaciones llevadas a cabo sobre silicón y respuesta inmunológica:

  • Los estudios de casos revisan los síntomas de una o varias pacientes a la vez.
  • Los estudios de laboratorio con animales proporcionan datos preliminares sobre seguridad.
  • Los estudios clínicos en humanos recogen datos directamente de los pacientes, y a menudo comparan los datos resultantes con la población en general

¿Qué nos dicen los estudios de casos y los estudios de laboratorio?

La primera ola de informes sobre "enfermedad humana por adyuvantes" en mujeres que se habían sometido a cirugía mamaria cosmética llegaron de Japón. El método de cirugía mamaria cosmética empleado en esos casos, poco claro y médicamente incorrecto, implicaba la inyección de grandes volúmenes de diversas sustancias de dudosa pureza, incluyendo silicón líquido, parafina (cera líquida) y vaselina. Los estudios de esos casos, un total de 60 mujeres, sugerían que las mencionadas inyecciones sirvieron como adyuvantes para empeorar los síntomas de una enfermedad preexistente. No debe sorprendernos que las inyecciones directas y cuantiosas de dudosa pureza que recibieron esas mujeres pudieran empeorar sus padecimientos previos.

Otros estudios de casos más recientes revisaron a mujeres con trastornos del tejido conectivo que además tenían puestos implantes mamarios de silicón, sin mostrar ninguna prueba que relacionara los trastornos con la presencia de los implantes.

Los estudios de casos en sí mismos tampoco constituyen una prueba: es de esperar que haya algunos casos coincidentes de enfermedad del tejido conectivo en mujeres con implantes mamarios, sobre todo teniendo en cuenta que hay de uno a dos millones de mujeres que tienen implantes mamarios de silicón, y que las mujeres son mucho más propensas que los hombres a sufrir trastornos del tejido conectivo.

En cuanto a estudios de laboratorio se refiere, se han publicado artículos acerca de la respuesta inmunológica de animales de laboratorio frente al silicón en sus diferentes formas. Algunos estudios han mostrado que el silicón puede provocar una respuesta inmunológica (pero no de tipo autoinmune) cuando se le combina con un adyuvante conocido que no es silicón.

Otros estudios afirman que el silicón, incluso en combinación con un adyuvante cuyo efecto sería el de aumentar la respuesta inmunológica, no provoca dicha respuesta. Los resultados de los estudios con animales han sido contradictorios y nos dicen poco acerca de cómo será la respuesta en los seres humanos.

¿Qué nos dicen los estudios clínicos?

La única forma de determinar si el silicón está relacionado de algún modo con los trastornos del tejido conectivo humano es llevar a cabo estudios clínicos extensos.

Para que sean científicos y precisos, esos estudios deben realizar una comparación entre un gran número de mujeres seleccionadas al azar y que hayan recibido implantes (no sólo mujeres a las que ya se les haya diagnosticado un trastorno) y otro grupo similar que nunca haya llevado implantes, para ver si uno de los grupos presenta una tasa superior de trastornos. Uno de los primeros estudios controlados de ese tipo se llevó a cabo en la Universidad de Texas, Houston. Desde 1986 hasta 1992, el estudio hizo un seguimiento de 603 mujeres que se habían sometido a reconstrucción mamaria: 250 pacientes recibieron implantes mamarios rellenos de gel de silicón, y a 353 pacientes se les hizo una reconstrucción con su propio tejido. El estudio demostró que entre las mujeres con implantes no existió un mayor riesgo de sufrir trastornos del tejido conectivo que en las mujeres sin implantes.

En dos estudios diferentes presentados en 1993, en el Congreso Anual del American College of Rheumatology, se proporcionaron más datos en los que no se podía demostrar ninguna relación entre los implantes mamarios de silicón y los trastornos del tejido conectivo.

En uno de los estudios, investigadores de la Clínica Mayo realizaron una comparación entre 824 mujeres que habían recibido implantes mamarios entre 1964 y 1991, y 1634 mujeres que no se habían sometido a cirugía. En el otro estudio, los investigadores de la Universidad de Toronto compararon a 200 mujeres con implantes mamarios con 100 mujeres sin implantes, y además compararon también a esas mujeres con otras 20 que habían experimentado ruptura de sus implantes. Ninguno de los dos estudios mostró diferencias significativas entre las mujeres con implantes (incluso aquellas con implantes roto y las mujeres sin implantes que sugirieran alguna conexión entre los implantes mamarios de silicón y las enfermedades de tipo conectivo.

Una declaración preparada y publicada por un comité formado por médicos eminentes, incluyendo cirujanos plásticos y especialistas en reumatología, y la American Medical Association, afirma que no existe ninguna prueba que relacione los implantes de silicón con los trastornos de tejido conectivo, y que "no hay razón para desalentar a las mujeres que estén considerando someterse a un aumento mamario, en base a que puedan adquirir o exacerbar un trastorno del tejido conectivo".

En resumen.

Los silicones tienen innumerables aplicaciones en productos de consumo. De hecho, quizá los hayas usado hoy mismo en una u otra forma. No obstante, los usos más cruciales de los silicones son los usos médicos.

Los silicones se han usado en medicina desde 1945, cuando un tipo de silicón se usó para revestir el interior de los frascos de penicilina y sangre, a fin de que éstas no se adhieran al frasco.

Los productos implantables de elastómero de silicón fueron introducidos en los años '50, y los implantes mamarios de silicón se han usado desde 1963. La razón por la que tienen esta historia tan prolongada en medicina es porque se les ha considerado sustancias seguras e inertes en el cuerpo.

Hoy en día, los silicones son los materiales más ampliamente empleados en la fabricación de marcapasos, articulaciones artificiales, drenajes para cirugía, derivaciones para hidrocefalia y glaucoma y numerosos productos para cirugía plástica.

Es perfectamente razonable cuestionar la seguridad de un material tan ampliamente comercializado en aplicaciones médicas y de consumo. También es razonable ver con mirada crítica la evidencia científica. Siguen realizándose extensas investigaciones sobre la naturaleza de los silicones, que nos proporcionan numerosos respuestas. Los datos de los estudios clínicos demuestran que los silicones no son cancerígenos. La evidencia de los estudios clínicos también demuestra que no existe conexión entre los implantes de silicón y los trastornos de tejido conectivo. Se siguen realizando estudios y recogiendo datos para verificar esos resultados en grupos grandes de mujeres para verificar esos resultados en grupos grandes de mujeres por largos períodos.

Por último...

Nos gustaría agradecerte tu tiempo y tu paciencia al leer esta sección especial sobre el silicón. Nuestra intención es la de facilitarte la información más reciente de que se dispone acerca de la naturaleza de los silicones, sus muchos usos y el vasto conocimiento científico que apoya su uso con fines médicos.

Al igual que con cualquier producto médico o medicamento, el riesgo de posibles efectos adversos debe siempre sopesarse contra la capacidad de curar o proporcionar otros beneficios. Confiamos en que esta sección te hayas permitido comprender mejor los silicones, en especial los implantes mamarios de silicón. Si tienes más preguntas, asegúrete de consultar a tu médico.